El arte de decir "No"

sábado, abril 02, 2016

Hola queridos lectores aficionados, ¿Cómo les va? A mi me va bien, tan pero tan bien que me puse a cambiar un poco el blog, estuve batallando con la plantilla y todo pero bueno, ya se ve presentable, si lo ven detenidamente tal vez encuentren algunos detalles pero es que por más que le moví al html no los pude corregir, pero a grandes rasgos se ve bien, ¿no? Hasta diría que estoy orgullosa jajaja... ah, a quién engaño, cambiar el blog no cambia nada, pero al menos se ve bonito.

Ya lo dijo Guy Gardner, cambiar es bueno (en realidad Kyle Rayner se lo dijo a Guy, pero bueno)

Y ahora, cambiando de tema... les contaré una historia muy bonita, titulada: "El arte de decir NO".

EL ARTE DE DECIR NO


Todos a lo largo de la existencia nos hemos topado con esas situaciones raras donde uno tiene que decidir entre decir Si o decir No, hay quienes no se complican y dicen lo que quieren decir, habemos otros en cambio que pensamos que si decimos una cosa la otra persona se va a sentir mal o algo así entonces es un dilema intenso. Por ejemplo, yo en antaño cuando era una buena persona de nobles sentimientos, siempre decía si para no hacer sentir mal a los demás o para no acarrearme problemas, uno piensa que está bien y que los demás agradecerán la amabilidad cuando en realidad te agarran de su puerquito y se encajan, nadie piensa en lo amable que eres, todos piensan que eres un tonto que no sabe decir no y por lo tanto siempre piden cosas. "Nefer, pasame la tarea", "Nefer préstame tu libreta", "Nefer ayúdame con no se que" y así una lista interminable donde cuando uno necesita algo simplemente le dicen no sin el más mínimo remordimiento. Entonces así transcurría la vida, yo ayudaba a todos los que me lo pedían sin pedir nada a cambio, era buena persona y todo para qué, nadie aprecia lo que haces. Entonces de repente en algún momento de la existencia alguien me dijo: "Nefer préstame tu investigación de la tesis porque no he podido hacer la mía" y yo pensé: "y mis horas de desvelo, y lo que batallé haciendo la investigación... ¿se lo voy a prestar solo porque no tuvo tiempo cuando en realidad si tuvo pero se la pasó haciendo otra cosa y yo sacrifiqué mi tiempo libre por hacer la investigación?"


Y entonces le dije "No", al principio sentí raro porque siempre he sido de ayudar a los demás aunque no esté muy de acuerdo solo para que no digan que soy mala persona, cabe mencionar que continuó pidiéndome la famosa investigación, en una ocasión dejé mi computadora por un momento y cuando regresé encontré a esa pequeña... no se como llamarla, esa pequeña basurilla humana, metiendo una memoria USB mientras yo no estaba, estaba dispuesta a tener la investigación incluso sin mi consentimiento, afortunadamente lo único que se llevó fue un archivo sin terminar que no contenía nada, de todas formas no olvidé que intentó robarse mi investigación pero bueno, de eso no se trata el post, el chiste es que desde la primera vez que dije que no, todo ha sido más fácil, ahora a todo mundo le digo que no y ya no siento remordimientos ni culpa, de hecho, soy feliz porque veo sus caras de confusión cuando esperan que les ayude en lo que sea que soliciten y obtienen un frío y seco "no" por respuesta, es genial. Dejen les platico unos ejemplos:

En una ocasión estaba haciendo no se que y llegó una señora que irradiaba arcoíris y florecitas de felicidad, me contó su trágica historia de que era madre soltera, no podía tener un trabajo normal y por lo tanto estaba haciendo rifas para sacar dinero para mantener a su bola de hijos, me ofreció un boleto y le dije que no tenía dinero, entonces alegremente me comentó que para las personas que no podían pagar el boleto completo podían unirse con otras señoritas en la misma situación para poder pagar el boleto y así contribuir en su recolección de fondos, nuevamente le dije que no y fue muy divertido ver su cara, no sabía que decir para convencerme así que terminó yéndose. No es que yo sea una mala persona, para empezar era una desconocida y no tengo porque ayudarla, he visto muchas madres solteras trabajar y sacar a sus hijos adelante sin ayuda de nadie, quien quiere busca la forma de hacerlo, quien no solo busca excusas y quiere tener todo regalado, por eso no le ayudé, que trabaje y mantenga a sus hijos, no tengo porque mantener hijos que no son míos.

Luego un día pasó por mi casa una señora ofreciendo talleres para las mujeres emprendedoras, se trataba de juntar un grupo de señoras para que entre todas pagaran una instructora de diferentes oficios, podía ser de manualidades, estilismo, bisutería y cochinadillas de esas, igualmente le dije que no, me siguió contando todas las ventajas que esto tenía pero nuevamente le dije que no, porque no tenía tiempo, y ella a fuerzas quería que le diera mis datos para entrar en ese programa así que le dije que no, que eso ni me gusta ni lo necesito, se me quedó viendo un largo rato, no se si esperaba que cambiara de opinión, al final me dio las gracias y se fue. Es que esa gente piensa que uno tiene que decir que si a todo lo que ofrecen, pero no, no todas las mujeres queremos aprender a hacer sandalias tejidas ni macramé.

Y el último ejemplo, un día estaba esperando el autobús y me encontré a la VecinaQueNoEsMiVecina, la señora que ya saben que me cae mal, y ahí estábamos esperando el camión y el tiempo pasaba lento, lento entonces me empezó a contar de unos perfumes que vendía y no se que, es que la señora es de esas que venden cosas por catálogo, yo entiendo que de eso viven y tienen que vender, pero no todos queremos comprar... en fin, me estaba contando de los mil perfumes y yo solo la veía en silencio, entonces me dijo: "deje le doy el catálogo para que los vea a ver si me pide uno" y cuando empezó a intentar sacarlo de su bolsa le dije que no, que a mi esas cosas ni me gustan y no le quedó más que volver a guardar su catálogo. Que mi hermana le compre es una cosa, pero eso no significa que yo también voy a tener que comprarle sus cosas.

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2 comentarios

  1. Te está quedando muy bonito aunque, al entrar desde bloglovin, no podía leer la entrada. He tenido que entrar desde fuera.

    Yo soy de las que no saben decir que no. Supongo que es porque detesto los conflictos y no me gusta que la gente se enfade y al final me termino enfadando yo conmigo misma por ser tan pava. Así en una espiral sin fin. Besotes!!!

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  2. Yo soy muy tonta y digo no pocas veces aunque voy aprendiendo. Lo de la madre soltera es justo como dices, hay muchas que sacan adelante a la familia ellas, así que no es necesario ir dando pena.
    A mí si que me ablandan con enfermedades o desgracias, en eso pico muy fácil.
    Un besito.

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