Cosas que pasan temprano en la mañana

martes, septiembre 13, 2016

Hola pequeños lectores aficionados, ¿Cómo les va? A mi me va bien, tan pero tan bien que hoy en la mañana salí a esperar el camión y cuando iba como a 10 pasos de distancia vi que el camión se acercaba entonces corrí haciéndole señas con los brazos pero me ignoró y se fue... por lo tanto tuve que esperar a que pasara el siguiente camión y... ¿a que no adivinan que me pasó por mientras esperaba? Les voy a dar unas pistas para que vean que soy buena gente.

  • Opción 1: No pasó nada y esperé pacíficamente como siempre
  • Opción 2: Me atacó un perro callejero gigante
  • Opción 3: Sostuve una larga charla con un desconocido sobre corrientes filosóficas y el futuro del país


Bueno... ahora que ya les dejé tres opciones y tuvieron tiempo suficiente para pensar (suponiendo que hayan pensado en algo) les voy a decir que fue lo que pasó.... me atacó un perro gigante callejero!! 


Bueno, bueno... en realidad no me atacó, aunque si me fastidió un buen rato y por más que me quitaba y lo corría seguía ahí. Es que estaba ahí esperando el otro camión y de repente veo un perro gigante en la calle de enfrente y como no era mío pues no le hice caso, pensé que solo iba pasando por ahí y nada que sale corriendo a toda velocidad en dirección a donde yo estaba y luego se acuesta en el piso con la panza para arriba... si, ya se que el perro quería jugar y que le rascara la panza pero yo que salí limpiecita de mi casa no iba a agarrar un perro callejero, y pues no le hice caso. Entonces como no le hacía caso me dio un empujón con su pata en la pierna para que volteara a rascarle la panza, pero como el perro estaba bien grande casi me tiró, luego que me estabilicé me quité de ahí y el perro se quedó panza-arriba, cualquier perro inteligente se hubiera dado por vencido pero ese no, así que se levantó y se paró en dos patas y me subió las patas delanteras, las cuales me quedaban casi a la altura de los hombros y yo lo quitaba y el se me subía otra vez así bien alegre y yo lo aventaba y le decía que se fuera pero no se iba y la gente que pasaba pensaba que era mi perro y no me ayudaban a quitármelo... snif snif... y ya después de un rato pasó una señora y se fue con ella en vista de que yo no le hacía mucho caso. Y así fue como llegué al trabajo llena de huellas cochinas de perro en la ropa (¬___¬)

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3 comentarios

  1. Jajaja Buenos días. Menuda situación hasta poder llegar al trabajo.

    Nuestra querida Plagiando mi alter ego, te ha mencionado, así que he pensado que leerte no haría daño a nadie.

    Encantada, soy Noa.

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  2. Jajajajaja, qué perro más encantador. Pero cómo no le hiciste caso, malvada, encima que se enamora de ti ;)
    Besos

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  3. Pues había apostado por la tercera opción. Claro que también hay que decir que has hecho trampa. Cuando leí lo del ataque pensé que te referías a un ataque furioso, no a una muestra desmesurada de amor. Jajajaja. Besotes!!!!

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